martes 3 de enero de 2012

Especies (y) espacios, Madrid

(emulando -en el título- a Georges Perec).

Paseando por Madrid, he encontrado cosas insólitas que pueblan el espacio publico.

Para empezar, la gente. No me he podido reir más con el blog que he descubierto hace poco sobre la fauna mongola de Madrid al comprobar que no sólo mis recuerdos de esta gente eran muy parecidos a lo que describe el autor, sino que además, estos especímenes se multiplican y explotan sus señas de identidad en época navideña.

imagen del blog de Fauna mongola de Madrid

Que qué tiene que ver con el uso del espacio público? Mucho. Intentad moveros por las calles de la capital sorteando gente con renos en la cabeza, pelucas de travelo (ya me diréis que tiene que ver con la navidad) y niños emitiendo sonidos indescriptiblemente agudos ante la mirada impasible de sus padres y explicadme qué uso se puede hacer de la calle que no sea el de buscar rápidamente una escapatoria. Otras prácticas como las que he contado en artículos anteriores, ya sean desayunar en la calle, leer tranquilamente, o patinar, no me parecen compatibles con la fauna que puebla el centro en estas fechas. O formas parte del bulto y compras o mueres.

Y hablando de comprar. Me he acordado del concurso de urbanacción al que participé hace un par de años sobre ideas par ocupar solares vacíos del centro de ciudades, de manera temporal, para usos complementarios con los existentes en la zona. Entre las propuestas, había zonas de juego para niños o adultos, cine al aire libre, pistas deportivas, exposiciones de arte, zonas de descanso...pero ninguna (y hubo más de 300 propuestas) como la que he visto yo en un conocido solar de la calle Fuencarral el otro día. Una galería comercial-mercadillo (rancio).

No podía ser de otra manera que comercial. Para qué gastar en la conversión temporal de solares si no se saca nada a cambio? Como si el bienestar de los ciudadanos no fuera suficiente recompensa para tan pequeña inversión. No se podrían hacer zonas de descanso para los agotados consumidores? Nadie piensa en las abuelas que compran regalos a sus nietos? Éstas sólo tienen derecho a descansar un ratito en un bar (consumiendo)? Incluso yo, que sólo iba a una papelería y la librería Panta Rhei (que os recomiendo) tuve que pararme a descansar en el que debe de ser el único árbol de Madrid al que se han dignado ponerle un borde de alcorque suficientemente alto para poder sentarse sin comerse uno sus rodillas (es el caso del solitario árbol de la plaza de Callao que tiene un borde a 15cm del suelo).

Para terminar, os dejo un enlace a un artículo de el Pais que ha tenido eco en otros periódicos, que describe cómo los espacios públicos del centro de Madrid fueron remodelados para incluir la función comercial y poder recaudar (más bien poco), no para el bienestar de sus usuarios. Lo mejor no es que ahora salga a la luz, aunque llevemos años diciéndolo, sino que ya no tiene solución. Habrá que salir a desayunar, otra vez, a modo de “protesta pacífica”.

martes 8 de noviembre de 2011

Conferencia del día de la Arquitectura, Bruselas

La semana pasada estuve en el CIVA en una conferencia organizada por el Bouwmeester de Bruselas (una especie de comisario para fomentar la calidad arquitectónica en Bruselas) con motivo del día de la arquitectura de Bruselas y Valonia.
Una de las misiones del Bouwmeester es la de controlar la organización de los concursos públicos y privados de arquitectura y urbanismo, desde sus bases hasta su jurado. Este tema, que he tratado en el post anterior en referencia a España, es de actualidad aquí en Bélgica porque, aunque se está mejorando en cuanto a los requisitos para participar a los concursos, la transparencia todavía deja que desear.
Uniendo la jornada de arquitectura con la misión de reforma de concursos, la conferencia pretendía mostrar los mejores proyectos de Bruselas, resultado de los mismos.
El proyecto de MDW Architecture para la reconversión en viviendas de una fábrica de jabones proponía cambiar el programa del concurso, añadiendo una ludoteca y zonas comunitarias para los apartamentos. Cuando yo estudiaba, nos enseñaban que archistars como Koolhaas ya proponían cambiar el programa, pero siempre nos decían que debíamos explicar porqué y cómo. En este caso, parece que los arquitectos han trabajado mucho para integrar las partes añadidas al programa, como una verdadera necesidad, y no cómo un capricho. El resultado es un conjunto de edificios donde la gente se conoce y hace actividades en común, como jugar en el parque, ir a la ludoteca y lavar la ropa en las zonas comunes. La verdad es que tiene buena pinta.
Muriel Desmet del estudio de Architectes Associés nos lleva a una realidad bien distinta. Su proyecto no es realmente el resultado de un concurso (en abierto), sino de un proceso restringido entre unos pocos arquitectos elegidos. Su presentación programada y leída no deja mucho paso a la imaginación e improvisación. De todas formas el edificio es interesante porque lanza el debate sobre la sostenibilidad, proponiendo un edificio de alta eficiencia energética y donde todas las piezas se hacen en taller para controlar los resultados en laboratorio, reducir costes de montaje y aumentar la eficiencia de trabajo. 
El proyecto de Agwa es más divertido por ser una reconversión como el primero, aunque el programa aquí es mucho más pequeño, limitándose a apartamentos y guardería en un antiguo taller de coches. El tema de la sostenibilidad toma aquí un nuevo enfoque: la sostenibilidad entendida como todo un proceso en el que demoler un edificio y volverlo a construir no sería muy inteligente. En un momento crucial en Bélgica en el que nos estemos preparando para construir todo edificio público con el sistema "baja energía" para 2015 y todo privado para 2020, uno se pregunta si no es más eficiente trabajar con lo que está ya construido que pensar en reconstruir todo de nuevo. La pregunta queda en el aire.
Los del estudio B612 presentaron un microproyecto de una guardería y cafetería ganado por concurso, que se adhiere a un edificio existente para darle visibilidad desde la calle y un nuevo acceso. Los ingenieros de Greisch, mostraron una pasarela que tuvieron que construir de nuevo, porque la que existía estaba en muy mal estado y amenazaba con caerse. En los dos casos la reconversión de lo existente no era posible. 
Y es que al final, muchas de las intervenciones de la noche giraron entorno a lo que llamamos "sostenibilidad". Si con ello nos referimos a un cierto grado de eficiencia energética dado por una serie de números o baremos estamos hablando de algo muy abstracto, como la norma vigente. Pero se podría pensar en si antes de construir un edificio nuevo de alto rendimiento no sería mejor estudiar la posibilidad de renovar uno ya existente.
Es un poco la conclusión a la que llegué con mi tesina del Master sobre el estudio de terrenos y/o edificios donde crear equipamientos educativos en Bruselas: antes de ponerse a construir como locos como si de una catástrofe natural se tratara, hay que pensar en el "cómo" de ese equipamiento y en si no hay ya estructuras existentes que puedan acoger esa función, de manera integrada en el barrio. Ya os contaré más, porque ése es mi tema (modificado) de mi tesis doctoral.
Las imágenes son de las webs de los autores.

lunes 24 de octubre de 2011

Exposición Mind the gap, Madrid

Sobre la organización de concursos 
El fin de semana pasado estuve en Madrid y fui a la exposición de Mind the gap del Colegio de Arquitectos de Madrid. La exposición conmemora los 8 años de concursos gestionados por la Oficina de Concursos OCAM, creada para ayudar en la redacción y gestion concursos, desde sus bases, cláusulas, seguimiento... hasta su tipo de jurado. 
 
Cuando yo todavía estaba estudiando, los concursos de arquitectura no daban muchas oportunidades a los recién salidos de la Escuela. Las bases, siempre poco claras, dejadas en copisterías o en oficinas de difícil acceso, incluían cláusulas para limitar el tipo de estudios que se podían presentar (siempre con experiencia previa, lo que elimina todo equipo joven) o se organizaban con invitación directa de algunos (pocos) elegidos. La OCAM se creó en 2003 para cambiar este panorama y abrirlo a estudios jóvenes prometedores. 

Ese momento coincidió con el despegue de algunos de mis profesores de la Escuela, que hasta entonces habían construido poca cosa, pero empezaban a despuntar. En el vídeo de presentación de la exposición se puede ver a alguno. Nosotros lo estudiantes, animados por esos mismos profesores y por esta ola concursera, también nos presentamos a varios, siempre con la idea de que cuando se pierde un concurso, siempre se gana algo de aprendizaje al ver cómo responden otros. Pero para ello, hay que encontrar los resultados, verlos publicados, o en internet. La OCAM se encarga de dar claridad también después del concurso, publicando libros con todas las propuestas ganadoras (1ª, 2ª, 3ª y menciones pero a veces incluso más) para poder aprender comparando, y dar transparencia al proceso.
Asi, tras 8 años, el panorama de concursos ha cambiado. Pero ahora que el problema ya no es la transparencia, las dificultades son otras. En esta época de crisis, ¿cómo garantizar que lo que se gana luego se construya? Muchos son los concursos que se quedan parados. Por ello los arquitectos que podeis ver en el vídeo reclaman unas cláusulas de convenio para garantizar la construcción en términos equitables y justos (a menos que sea un concurso de ideas). Incluso algunos dicen que hoy en día es casi peor ganar un concurso que quedar segundo, porque al segundo el publican y le pagan gastos y al primero le toca lo difícil.

El proyecto de Langarita y Navarro por ejemplo, quedó segundo en el concurso para el Centro de Arte Actual de ARCO en las naves 15 y 16 del Matadero de Madrid. Pero a mí es el que me gusta más. Aún segundos, les ha servido de trampolín y de hecho han ganado con un proyecto similar la rehabilitación de las Serrerías Belgas para la sede del centro Medialab/Prado.
 
Mis buenos amigos Beatriz Lopez-Viedma y David Lubián ganaron un pabellón para las Olimpiadas de Madrid. No se sabe qué pasará con las Olimpiadas, pero menos con lo que se ha ganado ya. ¿Habrá un nuevo concurso? ¿Cómo actualizar lo que se ganó hace tiempo? ¿Cómo adaptar el programa a unas Olimpiadas diferentes (quizá más sostenibles)? son preguntas que quedan en el aire. De todas formas me hace ilusión ver sus paneles publicados y en la exposición. Qué pena que sus imágenes salgan pequeñitas, se entiende poco del proyecto.
En ese sentido, en la exposición hay casos graciosos como el stand del COAM en la feria de Construtec, de Uriel Fogué que cuando lo veis en el panel parace un fotomontaje inocente y cuando lo veis construido queda muy bien. Y eso es lo bueno, dar la oportunidad de construir algo a modo de trampolín para demostrar que incluso jóvenes que acaban de salir de la universidad tienen algo que decir. Espero que el proyecto de mis amigos siga el mismo camino, aunque es mucho más ambicioso.

La exposición de Andrés Jaque, en la misma sala, demuestra que lo que parecen maquetas de concepto y volúmenes abstractos, son constructibles. Los textos e imágenes son bastante pequeños pero podeis leerlos en su web. Las maquetas en cambio merece la pena verlas. 
Ahora en mi terreno, Bruselas, donde no hay todavía mucha cultura del concurso, se está intentando hacer lo mismo, inspirándose de concursos europeos, pero principalmente del modelo flamenco "Open oproep" (procedimiento abierto). Mañana voy a una presentación sobre el tema, con el equipo que se dedica a cambiar el panorama. Ya os diré por dónde van los tiros.

jueves 20 de octubre de 2011

De la personalización en la arquitectura, Ypenburg


Hace una semana estuve en Delft y visité el barrio de Ypenburg, que en realidad está en la Haya, pero queda entre las dos ciudades holandesas, formado el nexo entre ellas. 


Este barrio de periferia residencial se encuentra muy bien comunicado con el centro en transporte público, a diferencia de barrios periféricos españoles donde se espera a que haya suficiente "masa crítica" para poner un triste autobús. Los casos de periferia española creada por doquier con la regla de "mete casas que ya iremos poniendo equipamientos y transporte público luego" han sido archipublicados y son desgraciadamente un ejemplo de cómo no "hacer ciudad".
 
Ypenburg, concebido por los stararquitectos MVRDV, está formado por diferentes tipos de tejido urbano. Tanto entre los bloques de apartamentos, como entre las casas flotantes o entre las casitas de colores, los arquitectos juegan con los espacios intermedios entre las casas, para generar lugares complementarios con la vida doméstica. Así, no sólo la arquitectura deja paso a la apropiación de los espacios por el usuario, sino también la disposición urbanística de los edificios entre ellos. Los espacios intermedios que nos enseñaron a valorar los arquitectos de la Escuela de Amsterdam (Aldo Van Eyck principalmente) cobran aquí todo su sentido: el callejón-zona de juego, los patios-zona de reunión, el aparcamiento-zona barbacoa...

El modelo básico de las casas flotantes, mucho menos publicado que el de las Watervillas, es interesante porque propone una calle (de acceso a las casas, no de tráfico) que separa las casas de una zona mixta que puede convertirse en chill-out ibicenco, zona barbacoa con azulejo que reza "welcome to my kitchen" o guarda-trastos. 

 
Las casas de Waterwijk (literalmente "barrio de agua") no se encuentran entre canales, sino en un pólder ganado al mar y convertido en manzana densa de callejones peatonales. Sus casas tienen varios colores debido a los múltiples tipos de cerramientos propuestos, aumentando de esta manera el sentimiento de diferenciación. Aún así, los habitantes deben de sentir que no se les reconoce bien, y para que se les encuentre fácilmente, añaden esculturas de patos, búhos, y otros animales sobre sus cornisas. Incluso balcones que no tienen una función clara, la encuentran como vitrina de las esculturas más raras que he visto (a parte de fallas de Valencia). 

Quizá pasada esta moda de diferenciarse y customizar las casas, el barrio vaya cobrando identidad propia, gracias a las futuras generaciones que irán haciendo de este trozo periférico un trozo más, parte integrante de la ciudad. Los niños aquí tienen el futuro en sus manos, no hay más que ver sus zonas de juego, que incluso con lluvia dan ganas de jugar. 

Área de juego (¿por qué será que no existe una palabra específica como playground o speelplaats?) diseñada por Carve, un estudio holandés que diseña todas las zonas en las que jugaré cuando sea pequeña.












Más fotos en mi flickr

martes 27 de septiembre de 2011

Excursión con alumnos a Amberes, Bélgica

Ha habido muchos cambios ultimamente en mi vida. Entre los más relevantes, he terminado el Master en Urbanisme et Aménagement du Territoire de la UCL, y he empezado a dar clase como adjunto en la Académie Royale des Beaux Arts de Belgique en el taller de proyectos de Arquitectura y Arquitectura de Interiores, en colaboración con Diseño Urbano.

Mi tesina de fin de Master, sobre las condiciones para la creación de nuevas escuelas en Bruselas (un tema de actualidad, según las previsiones demográficas) por métodos institucionales pero también alternativos, os la explicaré en otro post. Ahora sólo tengo tiempo de contaros la excusión a Amberes que he organizado par mis alumnos de Arquitectura y Diseño Urbano de la Academia. Para esta excusión, me he centrado en el espacio público, tomando prestado alguno de los ejemplos que visité en el (otro) master que hice sobre diseño de espacios públicos [Pyblik].   


El primer sitio que visitamos fue la pequeña plaza delante de la Bibliothèque Permeke. El proyecto de la biblioteca, del estudio Aequo, recupera un antiguo garaje de Ford, lo que crea elementos curiosos como la rampa de subida de coches transformada en escalera y zona de consulta del catálogo. En la planta superior, las cerchas de la estructura industrial quedan vistas y algunas partes en desnivel se aprovechan como zona de lectura relax.
 




Siguiendo con la visita, nos dirigimos al barrio Willemdock donde se está recuperando una de las zonas portuarias más importantes de Europa (y del mundo) como nuevo barrio residencial. El Museum aan de Stroom MAS es uno de los elementos clave de la operación urbanística de reconversión, siendo a la vez el lugar visible y "vendible" de Amberes (efecto Bilbao) y el lugar desde donde ver la ciudad gracias a la cubierta panoramica. Ya que estaban la podía haber puesto un poco agradable, como la terraza de la Casa Encedida en Madrid, pero bueno, no tiene la misma vocación local, asi que no sería lo mismo. 
Los vidrios curvos que encierran las esquinas del MAS y el montaje de las exposiciones nos dejaron impresionados. Otros detalles como la fachada (con pequeños relieves de manos en recuerdo de los patrocinadores privados) o el diseño de la plaza bajo la torre nos dejaron más fríos. De todas formas a mí me impactó mucho ver en real el proyecto que conocía en maqueta a través de mi primera revista El Croquis: la de Neutelings et Riedijk, los autores del proyecto.

 Tras esta visita, los de Arquitectura de Interiores se fueron por un lado y me quedé con mis otros alumnos de Arquitectura, acompañados de los de Diseño Urbano.

Cambiando de tercio, fuimos a visitar el parque Spoor Nord de Secchi y Viganò. Recuperado a partir de un gran solar antes zona ferroviaria, el parque se presenta salvaje en su perímetro, gracias al clima naturalmente húmedo, dejando las partes más "diseñadas" en el centro, recuperando así los antiguos hangares de trenes como centro de arte (todavía en obras) y centro de exposiciones y cafeteria. El parque es hoy en día el centro neurálgico de toda manifestación festivalera, veraniega y de fin de semana soleado. Encontrareis miles de fotos llenas de gente, las mías (más en flickr) dejan ver mejor la intervención de los arquitectos en este parque bastante asilvestrado. De hecho, creo que este aspecto poco "diseñado" es lo que me gusta más, comparándolo con el Madrid río donde todo está tan cuidadito, regado y controlado.

 
Para terminar, fuimos a la Falconplein, un proyecto de West 8 que forma parte del programa de rehabilitación del barrio de prostitución Schipperskwartier para el que han creado también un centro médico y una central de policía, recomponiendo toda la manzana. Esta operación urbanística es el resultado de diez años de participación ciudadana para cambiar la imagen del barrio. Para ello, sus habitantes han ido creando una revista de barrio, comidas populares, un festival, un mercado...y han mejorado la comunicación y visibilidad de los procesos de renovación urbana. Los más implicados han participado también en las reuniones de discusión sobre los proyectos y creado el programa de actividades de la plaza.


De ahora en adelante, os iré hablando cada vez más de la participación ciudadana en los proyectos de ordenación urbana.

domingo 31 de julio de 2011

Madrid río, Madrid

Hace unos días fui a ver Madrid río, para variar un poco mis artículos sobre los espacios públicos madrileños. Como os conté, los proyectos de remodelación de espacios públicos en Madrid se caracterizan por crear espacios duros y sin sombra.
fuente: surbike.com
Ahora que he visto Madrid río, ya no se puede decir que todos los espacios remodelados sigan esta pauta... hay que corregir la frase: todos los espacios que no tienen imagen que vende (marketing urbano) son "zonas de paso", como en el artículo de el Pais de hace un año. Parece como que las plazas donde se pueden vender cosas, poner puestos de navidad, mercadillos y zonas para fiestas de Havana club, se hacen duras y no tinen tirón. En cambio las áreas donde no se vende nada, donde se pasea y se juega, si se "venden" como ciudad cool. La ciudad, para el comercio, y la periferia, para grandes proyectos que salgan en las revistas y periódicos. Bueno, voy a dejar de criticar estrategias urbanas, y pasar al proyecto.

El caso es que el resultado, hecho a las bravas y sin estudio de impacto medioambiental (que lueg
o se impuso), tiene buena pinta. La gente puede llegar en metro o en tren (yo lo hice en tren) y moverse (como yo) en bici, o andando, o patinando y eso para empezar está bastante bien. El recorrido que hice son unos 8 km, desde Principe Pío a Legazpi. La zonas de juego, hechas con palos de madera (menos mal que casi no hay áreas de juego de esas modulares compradas...) se van alternando con zonas de paseo. En estas zonas, es curioso que se haya empezado poniendo una pista compartida entre paseantes, ciclistas y patinadores. Como la gente no está acostumbrada, se crean conflictos, pero como diría Andrés Jaque, de los conflictos nace la creatividad.

Las zonas verdes se riegan con agua no potable, lo pone en los varios carteles que marcan el recorrido del parque. Algunas de estas zonas han sido criticadas por ecologistas en acción porque según ellos no hay substrato de tierra suficiente para los árboles, y preveen que éstos se secarán o morirán, "sólo una constante reposición de miles de ejemplares podrá mantener esa falsa imagen de bosque de ribera que ya no lo será más por simples y evidentes razones físicas". El caso es que de momento los árboles se ven bien (habrá que hacer catas en el terreno), y habrá que ver su evolución, como la del resto del parque y de la parte de ciudad que se asoma a él. Podéis ver más fotos en mi flickr.

Para terminar, destacar el trabajo de la oficina de gestión de muros, con 2 obras importantes, una del conocido Sam3 (que me ayudó con mis primeras plantillas de espacio-apropiado) y otra del conocidísimo Blu. Mucho ánimo para el interesantísimo proyecto.

sábado 30 de julio de 2011

El sendero surcado, Bruselas

Terminado mi Master de Urbanismo, voy volviendo poco a poco a la vida...y al blog. Os voy a dar una de cal y una de arena, con una exposición para los días lluviosos belgas y en otro post que sigue, un paseo para un día caluroso madrileño.

La exposición que he visto es la del fotógrafo can
adiense Jeff Wall en el Museo de Bozar en Bruselas, "The crooked path". Yo he querido ir a descubrirle, por eso no os escondo que no sabía que él formaba parte de la tendencia del fotoconceptualismo, pero basta ver la exposición para darse de cuenta del trabajo que hay detrás de cada foto. Esta tendencia promueve la puesta en escena fotográfica como si de un cuadro se tratara, de hecho, junto a algunas de sus fotos, vemos referencias a cuadros de Delvaux, Velázquez o Manet.
fuente: Tate Modern
"The crooked path" es el título también de una de sus obras, y podría traducirse como el sendero surcado. La foto representa uno de esos senderos "de asnos" que citaba Le Corbusier al querer criticar a los urbanistas "culturalistas". Le Corbusier no encontraba valor en querer guardar lo imprevisto, lo humano y abogaba en cambio por la línea recta, racional y pragmática, aunque luego al final de su obra pusiera ésta y otras afirmaciones en cuestión. Jeff Wall encuentra en cambio belleza en este sendero "it's a little path made by its users, without a plan, in order to do something that the usual administration could not or did not do".

Pero Wall, en vez de sumarse a aquellos fotógrafos que captan estos momentos de imprevisión, esta ruptura de las leyes "establecidas", prefiere reconstruir lo ocurrido. Prefiere ponerse en el la
do de la "administration" como dice él, que no puede prever lo que va a pasar. Él construye y hace que ocurra lo que él quiere, como si de un set cinematográfico se tratara.
fuente: Tate Modern
La famosa foto titulada Mimic (arriba), que parece captar un instante de conversación no verbal entre un hombre con su novia y otro que la mira, es en realidad una construcción, una puesta en escena. Lo curioso es que muchos de los contemporáneos que aparecen alternados en la varias salas de la exposición son sin embargo captadores de instantes, sin reconstrucción de la escena. Al final, poco veo de esa espontaneidad de la foto del sendero. Parece que Wall la valora, queriendo reconstruirla, pero no buscándola por el mundo. Unos encuentran los caminos y otros, como Wall, los surcan.

Yo, como humilde fotógrafa de fin de semana, me hace más ilusión cuando consigo captar uno de esos instantes. Prefiero dejar la composición y búsqueda incensante de temas a mis amigos artistas, ¿ok Alice? Os aconsejo ir a ver también la exposición de "Beyond the document" en el mismo Bozar, que nada tiene que ver, pero sigue siendo fotografía.

domingo 20 de marzo de 2011

Apropiación del sol, Bruselas


Ha comenzado el buen tiempo en Bruselas, los habitantes se apropian el espacio público soleado, que a la sombre hace todavía fresquito...



Y para terminar el tour, en mi misma calle, los más organizados: con mesita hecha de paléspara la tetera, flores y todo. Yo no quiero decir nada, pero eran españoles inmigrados como yo...

Sin miedo al cambio

Por fin puedo compartir el artículo que escribí para detail hace casi dos años. No quiero siquiera releerlo, porque me imagino que desde entonces habrá llovido bastante en mi cabeza (también sobre ella) y se me habrá quedado el artículo un poco anticuadillo. Pero aqui os lo dejo.

Sin miedo al cambio

lunes 7 de febrero de 2011

Urban Social Design, online

Aún quedan plazas para los cursos "experiencias de Urban Social Design, a cada cual más interesante. Son para hacer online así que todo el expatriado como yo, puede participar! Temas:
- arquitectura en Beta
- entorno digital y aprendizaje urbano
- arquitectura, ciudad y termodinámica
- regeneración sostenible de centros urbanos
- factoría de ideas
- prosumidor punto mov
- facilitar la ciudad colaborativa
- the commons factory 2.0

Apuntaos todos!